Por fin desde que nací tengo un documento oficial que lleve el nombre al cual siempre respondí: Milagros Meléndez. Y es que por toda una vida hasta antes de juramentar como ciudadana estadounidense, tuve un conflicto de identidad. Mis padres me pusieron tres nombres, Rosa Luisa Milagros Meléndez, pero se les ocurrió llamarme desde niña por el último de ellos. Por supuesto que ni en Perú (mi país natal) ni mucho menos en Estados Unidos alcanzaba el espacio suficiente para colocar los tres nombres en documentos importantes.
Mi problema de identidad se agudizó aún más al casarme y adoptar el apellido de mi esposo, Vela. El abogado de inmigración automáticamente llenó todos mis documentos con el primer, segundo nombre y el apellido de casada. Así me convertí en otra persona totalmente distinta a la de mi firma periodística: La “Milagros Meléndez” del periódico no era sino “Rosa Luisa Vela” para los papeles burocráticos y oficiales de este país. Desde mi tarjeta de seguro social y la “green card” hasta el título de mi auto, “el Milagros” fue apenas un fantasma.
La obtención de la ciudadanía me regaló la libertad de escoger mi nombre, sin temor de hacer algo ilegal. Decidí llamarme como mejor me identifico: Milagros Meléndez-Vela, que incluye el apellido de mi esposo, después del guión.
Nota aparte: en todo este tiempo mi consuelo fue saber que hasta en Hollywood y la pantalla chica, los nombres largos de hispanos, han sido un componente típico que da color a la comedia, desde el film “Spy Kids”, y la serie de Disney “The Sweet Life of Sack and Cody” hasta “That 70s Show”.
Por ejemplo, en “Spy Kids” el nombre completo de Carmen Cortez era la clave secreta de todas las entradas. Y sin lugar a dudas era el “password” más seguro. Tome aire para decirlo: Carmen Elizabeth Juanita Echo Sky Brava Cortez. Y eso que el único apellido que figura es el paterno, sin incluir el materno como legalmente debe ser en cualquier país latino.
En “The Sweet Life of Sack and Cody” el botones del hotel, Esteban, tenía un nombre tan largo que cuando era anunciado en un concurso de baile, el jurado simplemente se dio por vencido.
También en la serie cómica “That 70s Show”, uno de los principales protagonistas es Fez, un estudiante latino que llega a EE.UU. por un programa de intercambio. En un espisodio cuando alguien le pregunta su nombre completo, Fez no termina de decirlo cuando es interrumpido por la campana.
En la vida real, las personas pueden cambiar fácilmente sus nombres, siguiendo un proceso sencillo en la corte. En la región pueden buscar información en:
www.courts.state.va.us.
www.courts.state.md.us
www.dccourts.gov.
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