
Cada ciudad, cada puerto importante del mundo, tiene uno, o varios barrios históricos o representativos de la urbe, que por razones de identidad, son rescatados y reintegrados al ordenamiento urbano, siendo la mayoría de ellos, fuente importante de divisas en el renglón turístico y cultural, gracias a que cuentan con vigor económico propio.
Un mosaico que reúne todos los ejemplos en una sola ciudad son: Chelsea, Chinatown - o barrio chino -, Little Italy - o pequeña Italia -, Soho, Greenwich Village, Harlem y el Barrio Latino que dividen a New York en célebres barrios.
En el caso de “La Huaca”, este barrio tiene nexos de identidad con muchos barrios del mundo. La sangre negra, blanca e india que corre por sus venas, han sido sus vasos comunicantes por los senderos del arte en todos sus matices, destacando la música y la literatura, sobre otras.
De ahí que no sea extraño para el porteño, que al transitar por las calles de “La Huaca” y principalmente en sus famosos patios, lleguen a toparse con especímenes del mundo musical, exportados directamente del Greenwich Village, o del Harlem y el Barrio Latino de New York. En años recientes, los embajadores de los barrios de Tepito o de la Guerrero defeña hacían escala obligada en “La Huaca”cuando asistían a los concursos o encuentros de danzoneros en el puerto.
ESTIRPE MUSICAL DE LA HUACA

Desde Matanzas Cuba, las partituras de danzón llegaron sin estanco, ni aduana que se le parezca, directo al corazón del barrio de “La Huaca”. Ahí en sus patios de vecindad, fueron interpretados por los músicos porteños, que vieron en las notas de papel pautados, múltiples reflejos que desenterraba emociones tan comunes, como el origen de estos dos pueblos.
En España, Puente de Vallecas, zonas de Carabanchel o Ventas del Espíritu Santo, cuentan con los barrios que ocuparon los más pobres y se han mantenido a lo largo de las décadas donde vive la población vulnerable, como es el caso del “Barrio Lavapies” ( barrio de obreros y prostitutas ) que surgió y se mantiene como tal en el casco de la ciudad de Madrid, desde los siglos XVIII hasta el XXI, aunque hoy ha sido penetrado ya por la mafia coreana al igual que Tepito en el Distrito Federal México.
En ese lugar, se erige contemplativa la famosa estatua de “Agustín Lara” que es una réplica a la que teníamos aquí, en Veracruz puerto frente al mar, mirando en dirección de aquel barrio madrileño, hasta donde llevó en sus mejores momentos la “Suite Caribeña” interpretada por Toña La Negra, hija predilecta del barrio de la Huaca.
Con Sudamérica, el cordón umblical con “La Huaca” se extiende hasta Colombia y el Perú. Al finalizar la colonia, su población en Bogotá era en su mayoría mestiza, conformada por blancos, los negros y los indios. Desde 1774 se habían conformado en 8 barrios que controlaban, pobres e indóciles habitantes; nuevos barrios como Santa Bárbara, San Victorino eran de mestizos e indios.
Ahí vivían artesanos, tenderos, aguateros, lavanderas, deshollinadores, carpinteros, sastres y otros trabajadores fueron invadiendo la ciudad. Para el siglo XIX la ciudad quintuplicó su población. Los viejos barrios coloniales se saturaron; La ciudad había sido conquistada por los pobres y sus barriadas, sus inquilinatos, sus chicherías, sus oficios, sus fiestas, sus devociones, sus asociaciones mutuarias y sus protestas. ¿ Dónde ha visto algo así ?
Así hasta regresar al Perú, donde “La Huaca” tiene sus orígenes en su portentosa cultura pre hispánico y la mitología Inca, que significa: “Cosa Sagrada”. Para los gobernantes Tepito y la Huaca, son motivo de sus desvelos y enriquecimiento vergonzante. Los detestan pero los ordeñan, los reprimen pero los explotan, los persiguen pero los bolsean. Es una relación sado-masoquista autoridad-gobernado, muy signo de los tiempos que nos ha tocado vivir.
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